Charlottesville, Virginia. - Un proyecto de historia oral del Centro Miller de la Universidad de Virginia revela detalles sobre el 11 de septiembre de 2001, cuando 2,977 personas perdieron la vida en ataques coordinados de Al Qaeda. En un trabajo que incluye 80 entrevistas con miembros de la Administración de George W. Bush, se reconstruye cómo se vivieron esas horas críticas en la Casa Blanca y otros lugares clave.
Aquel día comenzó con un ambiente despreocupado, con el presidente Bush en Florida para un evento educativo y una barbacoa programada en la Casa Blanca. Sin embargo, a las 8:46 a.m., un avión se estrelló contra una de las Torres Gemelas, seguido por otro impacto en la segunda torre 17 minutos después. Esta serie de eventos cambió drásticamente la percepción de seguridad de Estados Unidos y marcó el inicio de una nueva era de incertidumbre.
El archivo resultante del historiador Russell Riley, publicado en un libro de 600 páginas, se centra en las decisiones apresuradas de los líderes del país. Entre los momentos críticos narrados, se menciona cómo el vicepresidente Dick Cheney y la asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, fueron trasladados a un anticuado búnker, donde la falta de oxígeno se convirtió en una preocupación. Al mismo tiempo, el presidente Bush voló en el Air Force One a una base militar en Nebraska tras reabastecerse de combustible en Luisiana.
El libro también destaca que tanto el búnker como el avión presidencial recibieron mejoras tecnológicas significativas después de los ataques. Bush inicialmente se enfocó en la seguridad de su familia antes de abordar la naturaleza del ataque. "Estamos en guerra, chicos, nos pagan por esto", dijo a su equipo en un momento crucial.
A medida que se conmemoran 25 años de estos eventos, la Administración de Bush continúa siendo objeto de estudio, con sus decisiones y el impacto en la política exterior aún resonando en la actualidad.
Con información de elpais.com

