Decenas de miles de niños migrantes en EE. UU. podrían quedar sin representación legal en los tribunales de inmigración al término de un contrato del gobierno federal. La situación se volverá crítica a partir del lunes, cuando vencerá el acuerdo que permitía a organizaciones legales ofrecer asistencia a estos menores.
Datos clave
- Cuándo: Contrato vence el 30 de septiembre de 2023.
- Quién: Cerca de 20 mil niños migrantes afectados.
- Dónde: Corte de inmigración en Harlingen, Texas.
- Qué: Pérdida de servicios legales debido a la expiración de un contrato federal.
Los defensores advierten que la finalización del contrato dejará a muchos niños sin el apoyo necesario para navegar por el sistema legal, lo que les incrementará el riesgo de deportación. Este contrato, que durante años financió el trabajo de casi 100 organizaciones de servicios legales en todo el país, permite a los abogados acceder a los albergues donde residen los niños y ofrecerles información sobre sus derechos.
Melissa López, directora ejecutiva de Estrella El Paso, manifestó su preocupación durante una rueda de prensa. Informó que no hay claridad sobre cómo se gestionará la representación de estos menores a partir del lunes. "No sabemos si van a tener representación legal. El gobierno aún no ha decidido quién asumirá esta responsabilidad", comentó.
¿Qué implicaciones tiene la expiración del contrato?
La expiración del contrato significa que los profesionales legales no podrán realizar sesiones informativas en los albergues, dificultando que los migrantes tomen decisiones informadas sobre sus casos. Esta situación se agrava debido a que muchos de estos niños se presentan ante los tribunales sin la asistencia de un abogado.
Lauren Fisher Flores, abogada del proyecto ProBar, alertó que esto podría llevar a un aumento en las deportaciones. En el juzgado de Harlingen, se observó la llegada de niños y adolescentes que esperaban sus audiencias, una clara manifestación de la urgencia y necesidad de apoyo legal que podría desaparecer.
Las organizaciones que representan a estos niños están viendo un impacto financiero grave. Con la falta de pagos durante más de seis meses y la incertidumbre sobre la continuación de su trabajo, han comenzado a despedir personal y cerrar oficinas. "Está claro que intentan destruir el programa minando la salud financiera de las organizaciones sin fines de lucro", afirmó Michael Lukens, director ejecutivo del Centro Amica.
Reflexiones sobre el futuro
La expiración del contrato no solo afecta a los niños migrantes, sino también la sostenibilidad de las organizaciones que los apoyan. La falta de representación legal pone en riesgo no solo los derechos de estos menores, sino también su bienestar en el futuro.
Con información de elmanana.com

