París, Francia. - La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anticipa un consumo récord de carbón que alcanzará los 8,940 millones de toneladas en 2026, lo que marca un giro significativo en comparación con su pronóstico del año pasado, donde se preveía un estancamiento de la demanda. La revisión de estas proyecciones refleja las nuevas dinámicas del mercado energético global impulsadas por la crisis ocasionada tras el conflicto en Irán.
La cifra proyectada de 8,940 millones de toneladas representa el máximo histórico registrado por la AIE, desplazando la expectativa de un descenso en el consumo de este combustible fósil. El conflicto en el estrecho de Ormuz, que ha afectado notablemente el suministro mundial de petróleo y gas, llevó a países a recurrir a la quema de carbón como solución inmediata.
El analista Daan Walter, de Ember, señala que el aumento en el uso de carbón se debe a la caída en la disponibilidad de gas, obligando a muchos países a sustituir este recurso rápidamente. Esto se refleja en la inversión en la industria del carbón, que ha alcanzado su mayor nivel en 14 años, en medio de intereses de países como Australia, donde se contemplan nuevas plantas de carbón.
No obstante, los especialistas advierten que este consumo no se traduce en un resurgimiento sostenible de la industria, sino en una solución temporal a la necesidad de energía. La analista de Global Energy Monitor, Christine Shearer, sostiene que esta crisis podría acelerar la adopción de energías renovables a pesar del repunte del carbón, lo que podría cambiar la dinámica energética en el futuro.
A medida que las economías enfrentan nuevos retos, la AIE y otros organismos monitorean de cerca las tendencias del consumo energético, alertando sobre los riesgos de invertir en combustibles fósiles a largo plazo.
Con información de moncloa.com

