Ciudad de México, CDMX. - Las armadoras chinas han alcanzado un nuevo hito en el mercado mexicano, con 356 mil vehículos vendidos en lo que va de 2023, posicionándose como un actor clave en la industria automotriz del país. Este crecimiento evidencia su intención de no solo mantenerse en el mercado, sino de comenzar a ensamblar vehículos en territorio mexicano en un futuro cercano.
Las compañías chinas buscan cumplir con los requisitos para exportar a Estados Unidos, en caso de que se levanten las restricciones comerciales. Christian Meunier, presidente de Nissan en América, advirtió que se espera que los fabricantes chinos comiencen a producir automóviles en México en un plazo de dos a tres años y que su entrada a los Estados Unidos ocurra en alrededor de cinco años.
“Estamos implementando un plan ambicioso en México, especialmente enfocado en la reducción de costos para competir con los fabricantes chinos cuando localicen su producción”, enfatizó Meunier. Esta estrategia responde a la presión del mercado, ya que la competencia de precios se intensificará con la llegada de nuevas marcas.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que, al cierre de septiembre, las empresas chinas entregaron 130 mil 488 unidades, un dato que no considera a marcas como BYD que no reportan cifras mensualmente. Las estimaciones sugieren que el número real de vehículos chinos vendidos podría ascender a 206 mil 679 este año.
A medida que las marcas chinas se establecen en el mercado mexicano, General Motors ha toma la delantera en la producción local, con planes para ensamblar vehículos en su planta en Ramos Arizpe, Coahuila, con el objetivo de reducir la importación de unidades desde China. Esta iniciativa marcará un cambio en la dinámica del mercado, impulsado también por medidas fiscales que eliminan temporalmente aranceles a las importaciones de kits de ensamblaje.
Con información de horsepowermexico.com

