Campeche, Camp. - Habitantes de los fraccionamientos Bicentenario 1 y 2 enfrentan un peligro constante al transitar por la calle Carlos Berzunza, caracterizada por profundas grietas y aguas residuales que corren sin control. La falta de mantenimiento ha convertido esta vialidad en una zona de riesgo para las familias, especialmente para las infancias y los adultos mayores.
Los residentes indican que el deterioro de la carretera, afectada por el derrame de aguas residuales, ha creado charcos permanentes que no solo ocultan los daños del suelo, sino que también han transformado la vía en un espacio resbaladizo. Las caídas son cada vez más comunes, lo que ha generado creciente preocupación entre los vecinos.
La indignación de los colonos se ha incrementado por la inacción del Ayuntamiento, al que han notificado en múltiples ocasiones sin recibir respuesta. Los afectados sienten que sus necesidades han sido ignoradas mientras continúan los cobros de impuestos, que no se traducen en una mejor infraestructura.
La ausencia de sanciones para quienes vierten aguas contaminadas en la vía pública agrava la situación. La comunidad sostiene que no existen multas ni inspectores que eviten que las personas continúen dañando la calle, lo que permite que el agua corrosiva empeore el estado del pavimento. Con las recientes lluvias, la crisis vial ha llegado a un punto crítico.
Los vecinos demandan una solución integral que abarque tanto la reparación inmediata de la vía como la implementación de medidas efectivas contra la contaminación de la calle, exigiendo acciones concretas por parte del gobierno local.
Con información de campechehoy.mx

