Campeche superó un triste récord al convertirse en el estado más violento de México el viernes 8 de mayo de 2026. En ese día, registró 5 homicidios dolosos según el Gabinete de Seguridad, pero la cifra real ascendió a 9 asesinatos violentos. Esto eclipsó a entidades históricamente más afectadas por la violencia, como Guanajuato y el Estado de México.
De acuerdo con los datos, el estado tuvo 4 homicidios en Calakmul, 2 en Escárcega y 3 en San Francisco de Campeche. Sin embargo, el reporte gubernamental omitió los asesinatos del municipio de Calakmul, lo cual genera preocupación sobre la transparencia en las estadísticas de violencia dentro de la entidad.
Esta manipulación en las cifras parece reflejar un intento del gobierno estatal, encabezado por la gobernadora Layda Elena Sansores Sanroman, de evitar que Campeche sea visto como un foco de violencia, perjudicando así su imagen de “Campeche Seguro”. Este enfoque podría poner en riesgo la confianza ciudadana y complicar las estrategias de seguridad pública.
El hecho de que Campeche haya superado estados conocidos por sus altos índices de violencia sugiere un cambio alarmante en la dinámica de criminalidad del país. Los ciudadanos y analistas ven con descontento la discrepancia entre la realidad violenta y los esfuerzos oficiales por minimizarla.
El futuro inmediato del estado dependerá más que nunca de la atención a estos problemas de seguridad y la implementación de políticas efectivas para abordar la violencia. Sin la transparencia necesaria, el camino hacia un entorno más seguro en Campeche se complica.
Con información de tribunacampeche.com

