El Congresista
Salud

Canarias: 33.9% de adultos presentan problemas de salud mental

El 33.9% de la población adulta en Canarias enfrenta problemas de salud mental, revelando desigualdades sociales en el acceso a atención.

Por Juan Tovar1 min de lectura
La alta incidencia de problemas de salud mental en Canarias plantea el desafío de abordar sus causas subyacentes.
La alta incidencia de problemas de salud mental en Canarias plantea el desafío de abordar sus causas subyacentes.
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Las Palmas de Gran Canaria, Canarias. - En 2024, el 33.9% de los adultos mayores de 15 años en Canarias presentaba problemas de salud mental registrados en atención primaria, cifra que supera notablemente el 20.8% del promedio nacional. La región se posiciona como la segunda comunidad autónoma con mayor incidencia de estas patologías, con 345.755 consultas especializadas y 82.319 personas atendidas en 2025.

A pesar del incremento del 5.8% en los profesionales asistenciales disponibles, las organizaciones locales alertan sobre el desbordamiento del sistema. La demanda está creciendo y la saturación hace que las instituciones no sean capaces de responder adecuadamente a las necesidades de la población, lo que agrava la situación de personas ya vulnerables.

El debate sobre los problemas de salud mental no se puede limitar a la falta de recursos en el sistema sanitario. La raíz del malestar psicológico es multifacética, abarcando factores económicos, sociales y familiares. La Organización Mundial de la Salud destaca que el empleo, la vivienda y la educación son determinantes cruciales en la salud mental. Esta problemática afecta desigualmente a distintos estratos sociales.

El sistema laboral actual presenta tensiones que repercuten en la salud mental de los trabajadores. La presión por maximizar la productividad junto a salarios que a menudo no cubren el costo de vida crea un ambiente de inseguridad que incide en el bienestar emocional. Las personas en precariedad laboral enfrentan no solo el agotamiento físico, sino también emocional, ya que deben lidiar con la constante ansiedad de perder su empleo.

En este contexto, el acceso a atención psicológica depende de la capacidad económica. Aquellos con recursos pueden optar por servicios privados, mientras que los que se ven obligados a recurrir al sistema público enfrentan largas esperas. Al final, la salud mental se convierte en un reflejo de las desigualdades sociales, donde la crisis económica y la precariedad laboral surgen como factores determinantes en el incremento de estos problemas.

Con información de canarias-semanal.org

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes citadas. Responsabilidad editorial: Redacción de El Congresista. ¿Detectaste un error? Repórtalo.

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