Salamanca, Guanajuato. - Pemex ha decidido cerrar el ducto de más de 300 kilómetros entre Salamanca y Zapopan, en Guadalajara, tras detectar que el crimen organizado ha estado robando combustible de manera técnica utilizando túneles subterráneos. Esta medida es parte de la estrategia de la empresa para enfrentar el huachicol, que se ha intensificado con métodos innovadores de la delincuencia.
Desde el cierre del ducto, Pemex está utilizando 300 pipas para abastecer a más de 22 gasolineras en Zapopan. Hasta el momento, las autoridades reportan que el suministro de gasolina y diésel se ha mantenido, evitando desabasto en la región. La compañía también está implementando tecnología avanzada, como drones y robots, para detectar fallas en los ductos y mejorar la vigilancia frente a los robos.
La presidente Claudia Sheinbaum y la secretaria de Energía, Luz Elena González, han enfatizado la importancia de combatir el huachicol fiscal y han encontrado en la trazabilidad de la factura de aduanas una herramienta clave para desacelerar los ilícitos. Aunque hay mejoras en las aduanas, el robo en ductos sigue siendo un desafío considerable, especialmente en el Bajío, donde la delincuencia ha encontrado nuevas formas de operar.
Pemex continuará supervisando la situación y realizando ajustes en la estrategia de transporte de combustible mientras se enfrenta a la amenaza del crimen organizado. No se ha especificado hasta cuándo permanecerá cerrado el ducto, dejando en expectativa a los consumidores y a las gasolineras de la zona.
Con información de excelsior.com.mx

