Acapulco, Guerrero. - Inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuraron temporalmente el desarrollo Punta Brava, en la ladera junto a playa Mimosa, por la remoción de 1.3 hectáreas de selva baja caducifolia, incluida una especie amenazada. La clausura fue realizada el 30 de octubre tras múltiples denuncias ciudadanas sobre la falta de permisos ambientales para las obras.
Los inspectores encontraron que las actividades de construcción estaban ocasionando erosión del suelo y arrastre de sedimentos hacia el ecosistema marino. Durante la verificación, los responsables del proyecto no pudieron presentar la autorización en materia forestal para el cambio de uso de suelo.
La operación involucró a 29 colaboradores de la Profepa, así como elementos de la Guardia Nacional y Policía Ambiental de Acapulco. La dependencia federal anunció que realizará una serie de recorridos para asegurar el cumplimiento de la clausura y definir las medidas necesarias para la restauración del ecosistema afectado.
Este caso se presenta cuatro meses después de que vecinos comenzaran a reportar irregularidades en el área, y tres meses tras una clausura anterior impuesta por el ayuntamiento local por la misma razón. A finales de junio, se documentaron trabajos de desmonte y apertura de caminos en la ladera donde se promocionaban lotes con vista al mar.
La Profepa continúa la supervisión del área para evitar mayores daños y ha enfatizado que la conservación del entorno ambiental es una prioridad en la región.
Con información de guerrero.quadratin.com.mx

