Monterrey, Nuevo León. - La creciente preferencia de los consumidores por las botellas de tres litros de Coca-Cola está modificando el modelo de negocio de la compañía. Esta presentación ha superado las proyecciones, lo que refleja cambios en el presupuesto de los hogares mexicanos. Aunque aumenta el volumen de ventas, también disminuye el ingreso promedio por unidad, afectando la rentabilidad.
La respuesta de Coca-Cola FEMSA ante estos cambios ha sido diversificar su oferta en tres formatos principales: botellas familiares, individuales y promociones. Esta estrategia busca adaptarse a las necesidades de los consumidores, quienes prefieren comprar mayor cantidad en una sola transacción para cuidar su gasto. Sin embargo, el impacto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, así como el aumento de costos laborales, complica la situación.
Durante una conferencia, Ian Craig, director general de Coca-Cola FEMSA, destacó que el primer semestre fue difícil debido a la carga del IEPS en los precios y en el consumo. A pesar de esto, reportó una ligera recuperación en las ventas a partir de julio. “Nuestras ventas diarias se mantienen prácticamente estables o muestran una mejora gradual frente a los meses anteriores”, afirmó.
El desafío también se presenta para Arca Continental, el segundo mayor embotellador de Coca-Cola, que ha incrementado sus precios en un 3.5% y prevé seguir ajustes en línea con la inflación. Su director general, Arturo Gutiérrez Hernández, indicó que se están implementando iniciativas de gestión de ingresos para mitigar los efectos de los costos y recuperar la rentabilidad.
Ambas compañías han mostrado crecimiento en México durante el tercer trimestre. Arca Continental reportó ventas netas de 31,278 millones de pesos, mientras que Coca-Cola FEMSA aumentó su volumen de ventas en 4.2%. Sin embargo, el panorama para el 2027 se anticipa más estable, sin los impactos extraordinarios que se han experimentado en este año.
Con información de expansion.mx

