Los consulados mexicanos en Estados Unidos están enfrentando la posible pérdida de empleo para cerca de 400 trabajadores debido a restricciones en las visas A-2. Esta situación, influenciada por políticas diplomáticas recientes, afectará principalmente a los empleados que se encargan de asistir a los inmigrantes mexicanos en 53 consulados a lo largo del país.
Datos clave
- Cuándo: A partir del 21 de agosto de 2023
- Dónde: Consulados de México en Estados Unidos
- Quién: Cerca de 400 empleados afectados
- Qué: Pérdida de visas A-2 y empleo
El caso de Rosa Elvira, trabajadora del consulado en Los Ángeles, ilustra la difícil situación. A punto de cumplir cuatro décadas en su puesto, su trabajo finalizará en breve como consecuencia de una revisión que redujo la vigencia de estas visas. Además de la pérdida de empleo, Rosa enfrenta la expiración de su permiso de inmigración, lo que la llevaría a una situación de indocumentada si decide quedarse en el país.
Desde 2016, las condiciones para obtener este tipo de visados han cambiado radicalmente. Antes, existían visas A-2 de duración indefinida para empleados consulares, pero las nuevas regulaciones limitan su validez a cinco años sin posibilidad de renovación. Aunque el gobierno mexicano ha negociado extensiones temporales, la cantidad de trabajadores con visas A-2 ha disminuido drásticamente, afectando la operatividad de los consulados.
¿Qué medidas se están tomando para ayudar a los empleados?
El gobierno mexicano, representado por el Canciller Roberto Velasco Álvarez, se encuentra en negociaciones con Estados Unidos para tratar de extender la permanencia de estos empleados. Han logrado proponer soluciones diplomáticas, buscando alternativas que permitan a aquellos que deben regresar a México recibir apoyo.
¿Qué sucederá con los empleados tras la pérdida de sus visas?
Existen casos en que empleados optan por permanecer en EE. UU. sin estatus legal en lugar de regresar a México. La vida que han construido y sus familias les dificultan tomar una decisión de retorno. Los desafíos para quienes han trabajado mucho tiempo en Estados Unidos son múltiples, y no todos quieren experimentar un reinicio en su país de origen.
La situación sigue siendo incierta, pero el gobierno mexicano está comprometido en buscar soluciones para mitigar el impacto de estas decisiones, a la vez que enfrenta un entorno diplomático complejo. Queda por ver qué alternativas se podrán ofrecer y cómo se desarrollará la situación en los próximos meses.
Con información de english.elpais.com

