Buenos Aires, Argentina. - La crisis en la enseñanza de Matemática en el país se ha vuelto alarmante. Según la última evaluación nacional Aprender 2024, el 86% de los estudiantes de secundaria no alcanza el nivel satisfactorio en esta materia, lo que socava su capacidad de empleabilidad en un mercado laboral cada vez más exigente.
Asimismo, los resultados de la prueba PISA revelaron que más del 75% de los adolescentes de 15 años en Argentina no logran las competencias mínimas necesarias. Esta tendencia negativa no es nueva; ha crecido de manera sostenida en las evaluaciones, mostrando una brecha creciente entre estudiantes de diferentes contextos socioeconómicos.
La falta de habilidades matemáticas impacta directamente en la vida diaria de los jóvenes, limitando su capacidad para interpretar contratos, calcular préstamos y acceder a empleos técnicos. Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial señala que la situación representa una de las mayores crisis educativas del último siglo, enfatizando la necesidad de medidas urgentes para mejorar la enseñanza.
Ante este escenario, se sugiere iniciar la enseñanza de Matemática desde la educación inicial. La evidencia respalda que una instrucción sistemática y explícita, en lugar de métodos de descubrimiento, produce mejores resultados en el aprendizaje. Ejemplos exitosos de Brasil indican que es posible revertir esta situación incluso en contextos de alta vulnerabilidad.
El BID destaca que el enfoque debe centrarse en acciones como tutorías enfocadas y el uso de tecnología para acelerar el aprendizaje, prestando especial atención a los estudiantes en situaciones desfavorables. Esta crisis de aprendizajes se ha convertido en un mecanismo que reproduce la desigualdad en el acceso a oportunidades.
Con información de clarin.com

