Madrid. - A 27 años de la muerte de Carolyn Bessette-Kennedy, su legado en el mundo de la moda cobra protagonismo. La reciente miniserie 'Love Story', producida por Ryan Murphy, ha reavivado el interés por su figura, transformándola en un símbolo atemporal más que en una simple tendencia pasajera.
Bessette-Kennedy, conocida por su trabajo en Calvin Klein, dejó una huella indeleble a través de un estilo minimalista que ha sido replicado por numerosas celebridades. Su trágica muerte en 1999, en un accidente de avión junto a su esposo, John F. Kennedy Jr., no ha opacado su influencia, que puede verse reflejada en las pasarelas de diseñadores como Khaite y Toteme, así como en vestuarios de iconos contemporáneos como Hailey Bieber.
La estética de Bessette-Kennedy se caracterizaba por una paleta de colores contenidos y una selección cuidadosa de accesorios. Su armario, que combinaba piezas de alta gama con prendas asequibles, se ha vuelto un referente en redes sociales, donde usuarios replican sus looks icónicos en plataformas como Instagram y TikTok.
Expertos de moda sostienen que su popularidad radica en la nostalgia por la moda de los años noventa, encapsulando conceptos de elegancia que trascienden el tiempo y la superficialidad del consumo rápido. "Tenía una belleza que traspasaba las cámaras", afirmaron amigos cercanos en un documental reciente, describiendo su aura única.
Con cada nuevo filtro nostálgico, la figura de Carolyn Bessette-Kennedy no solo revive en la moda, sino que continúa siendo un enigma y un ícono de estilo.
Con información de unitel.bo

