El Congresista
Cultura

Cierre de la ermita de Santa María de Iguácel afecta al románico aragonés

Cierre de la ermita de Santa María de Iguácel afecta visitas y patrimonio cultural del románico en Aragón.

Por Redacción2 min de lectura
La Asociación Sancho Ramírez deja de gestionar visitas ante restricciones de acceso.
La Asociación Sancho Ramírez deja de gestionar visitas ante restricciones de acceso.
Compartir
Compartir esta nota

La ermita de Santa María de Iguácel, una destacada joya del románico aragonés del siglo XI, ha cerrado sus puertas al público debido a restricciones impuestas por una resolución de Medio Ambiente. Esta decisión, tomada por la Asociación Sancho Ramírez, impacta tanto a los visitantes como al patrimonio cultural de la región.

Paco González, presidente de la asociación, expresó su tristeza ante la situación, señalando que durante más de 30 años se habían dedicados a gestionar las visitas a la ermita, pero la implementación de un acceso restringido limitó las llegadas. El año pasado, el número de visitantes cayó de 5,000 a 1,560, hecho que evidencia la ineficacia de soluciones temporales, como el servicio de autobuses, ya que el atractivo del lugar va más allá de una simple visita.

La situación se complica aún más porque la ermita no solo es un espacio histórico, sino que también presenta problemas estructurales que requieren atención. La Asociación Sancho Ramírez se encargaba del mantenimiento del edificio y del aireado del lugar, lo que es crucial para preservar su estado. González subrayó que, además de la pérdida cultural, el cierre podría tener consecuencias negativas para la estructura misma de la iglesia, clasificada como Bien de Interés Cultural.

El conflicto de propiedad del terreno agrega una capa de complicación, ya que actualmente se enfrenta a un litigio entre el Gobierno de Aragón y la Diócesis de Jaca. A pesar de la falta de resolución, González insiste en que lo fundamental es asegurar que el espacio pueda abrirse al público nuevamente y que se priorice su mantenimiento para evitar un deterioro irreversible.

La importancia de la ermita radica no solo en su arquitectura, sino también en su relevancia histórica para la región. Una vez restaurada, su conservación podría continuar enriqueciendo el patrimonio cultural de Aragón, mientras que su cierre representa un retroceso en la promoción del románico en la zona. Se espera que las autoridades actúen pronto para encontrar una solución viable.

Con información de elperiodicodearagon.com

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota