La IV Feria Internacional del Libro de La Libertad, celebrada del 23 de abril al 3 de mayo, se convirtió en un símbolo de tenacidad y dignidad. Pese a la ausencia de autoridades, la comunidad se unió en torno a la literatura y las actividades culturales en la Plazuela El Recreo, en honor al maestro Antenor Orrego.
La feria, aunque modesta en comparación con eventos similares en otras ciudades, logró crear un espacio de diálogo e intercambio. Durante su desarrollo, se llevaron a cabo talleres, conferencias y presentaciones que atrajeron a un público notablemente interesado, evidenciando la necesidad de una agenda cultural más robusta en la región.
Entre los participantes destacaron figuras literarias como José Faustino Sánchez Carrión y César Vallejo, así como escritores locales como Danilo Sánchez Lihón y Kari De La Vega. La diversidad en la programación reflejó el esfuerzo de quienes creen en la vitalidad de la lectura en la sociedad, a pesar de las críticas que se puedan hacer sobre la gestión organizativa.
La mención a Antenor Orrego fue significativa, enfatizando la rica tradición intelectual de La Libertad. Asimismo, el reconocimiento al escritor Carlos Sánchez Vega subraya la importancia de valorar a los creadores locales mientras están vivos, promoviendo así una cultura de gratitud y respeto en la comunidad.
La IV Feria Internacional del Libro no solo mostró la resistencia cultural frente a la indiferencia oficial, sino que también dejó entrever la necesidad de un cambio en las políticas culturales. Las preguntas sobre futuros proyectos, como una nueva biblioteca, son un recordatorio de que el compromiso por la lectura no puede ser un esfuerzo solitario. Invertir en la cultura es invertir en el futuro de la región.
Con información de diariocorreo.pe

