Badajoz, España. - Este 10 de enero se conmemora el 87 aniversario del fallecimiento de Joaquina Juana de Mata Acosta Méndez, quien donó su hogar en 1929 para la construcción de la actual ermita de la Soledad. Nacida el 8 de febrero de 1843, Acosta fue hija de Roque Acosta Rastrollo, carpintero y propietario de un almacén de maderas, y de Manuela Méndez Matamoros. Sin descendencia directa, su herencia fue legada a primos y sobrinos, incluyendo una casa en la calle Chapín.
En su testamento, Joaquina Acosta dejó una custodia con una dedicatoria a la Santísima Virgen de la Soledad. La primera piedra de la ermita fue colocada el 26 de diciembre de 1931 por el obispo José María Alcaraz y Alenda, y las obras se financiaron mediante aportaciones de los fieles. La Virgen de la Soledad fue trasladada a su nuevo templo en una procesión el 7 de julio de 1935, con una gran concurrencia de devotos.
A lo largo de los años, la región consideró diversos proyectos para la construcción de un templo adicional, aunque muchos fueron desestimados para preservar el legado de Acosta. La construcción de la capilla superior se inauguró el 3 de octubre de 1986, con un coste de más de 50 millones de pesetas, y fue presidida por el obispo Antonio Montero Moreno.
El impacto de Joaquina Acosta ha perdurado en la comunidad, convirtiéndola en una figura clave en la historia religiosa de Badajoz. La comunidad sigue honrando su contribución, recordando el valor de su generosidad en la preservación de la ermita de la Soledad.
Con información de lacronicabadajoz.com

