En Cancún, la restauración del Niño Dios revive tradiciones familiares y religiosas fundamentales en el Día de la Candelaria. El Día de la Candelaria en Cancún trasciende los tamales, enfatizando la tradición de restaurar y vestir al Niño Dios. Esta costumbre, que conecta a las familias con su fe , refleja un profundo respeto hacia estas imágenes consideradas sagradas. Valentín Payan, artesano del Mercado 23, lleva 40 años renovando figuras que han pasado de generación en generación. Las restauraciones oscilan entre 300 y 500 pesos, dependiendo del estado de la figura. La tradición de vestir al Niño Dios cada 2 de febrero une costumbres católicas con creencias populares, simbolizando esperanza y amor en el hogar. La fusión de estas prácticas resalta la importancia de mantener viva esta herencia cultural.

