Phoenix, Arizona. - Danayzet Faure, una abogada venezolana, encontró en el grooming una forma de sanar su vida tras migrar a Estados Unidos hace más de ocho años. Al llegar a un nuevo país, el idioma y las pérdidas familiares la enfrentaron a un duro proceso de adaptación. Su historia es un ejemplo de reinvención personal en momentos difíciles.
Faure nunca imaginó que su camino cambiaría drásticamente. “Cada vez que atendía el teléfono era una pérdida”, recuerda sobre el luto por su tía Nena y su perrito Nicolás, cuyas muertes coincidieron con su migración. Esta experiencia la empujó a emprender un negocio de grooming en un contexto de crisis sanitaria y emocional, teniendo que sobrevivir con limitados recursos económicos.
Impulsada por la necesidad de conexión y sanación, Danayzet publicó su primer anuncio de servicios en Marketplace en 2019. "Tenía que hacer 14 perritos diarios... empezaba a las 8 de la mañana y seguía hasta las 2 o 3 de la madrugada”, explica ahora, añadiendo que su negocio sigue creciendo a pesar de los retos iniciales.
Junto a su emprendimiento, Faure se involucró en la comunidad de negocios venezolanos en Arizona, donde lidera un grupo de más de mil personas y destaca la importancia de la solidaridad entre inmigrantes. “Aquí estamos, somos una comunidad multidisciplinaria”, asegura, mientras brinda soporte a otros emprendedores.
Hoy, Dana Grooming ha crecido, ofreciendo productos específicos y servicios de calidad. La migrante ha registrado su empresa y desarrollado un catálogo que incluye champs, perfumes y accesorios para mascotas. Actualmente, trabaja también en un libro titulado "Disciplina y Destino", donde comparte su historia de vida y resiliencia.
Con información de 2001online.com

