San Antonio, Texas. - En el marco de las elecciones de medio mandato, el Partido Demócrata enfrenta un desafío en Texas, donde busca recuperar el apoyo del voto latino. En 2024, este electorado le dio a Donald Trump el 55% de sus sufragios, facilitando su triunfo en el estado. Ahora, los candidatos demócratas deben superar este reto para aspirar a un resultado favorable.
Los votantes expresan preocupaciones centradas en la economía. Mario, un comerciante de Laredo, señala que "el costo de gasolina, la renta y los impuestos son los temas más importantes". Este es un cambio respecto a 2024, cuando el énfasis demócrata estuvo en la inmigración, mientras que para los latinos, la economía era clave. Rogelio Saenz, sociólogo de la Universidad de Texas en San Antonio, advierte sobre la desconexión que se ha producido con la comunidad.
Aunque la economía sigue siendo la prioridad, la inmigración ha regresado a la conversación. La dura campaña anti-inmigración de Trump y las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE) han generado inquietud entre los votantes latinos. Saenz afirma que "las condiciones con inmigración han sido tan crueles" que ha influido en la percepción de los electores. Jóvenes como Ramón, de 18 años, comparten el miedo por las deportaciones, afectando su decisión electoral.
Con los demócratas superando el 50% en intención de voto en Texas, la situación se torna crítica. El próximo reto es establecer la conexión con el electorado latino y revertir la tendencia observada en 2024, donde su apoyo se volvió vital para el triunfo. Las elecciones federales de 2024 serán decisivas para ambos partidos en este sentido.
Con información de eldeber.com.bo

