El arbitraje en la final de ida entre Tigres y Toluca generó controversia tras no sancionar un penaly crucial, avivando las críticas hacia el desempeño del árbitro "Gato" Ortiz. En la primera parte de la final de la Liga MX entre Tigres UANL y Toluca, una decisión arbitral causó gran revuelo y discusión entre aficionados y expertos. Durante el minuto decisivo, Bruno Méndez, defensor de Toluca, contacto dentro del área con Jesús Angulo, provocando que este cayera al césped. Sin embargo, el árbitro José Alfredo "Gato" Ortiz no consultó el VAR ni sancionó penal, generando dudas sobre la objetividad del fallo. Esta acción se suma a una serie de controversias en decisiones arbitrales en el fútbol mexicano, donde algunos exárbitros han expresado públicamente que el penal no sancionado fue evidente. La polémica tiene mayor peso considerando antecedentes recientes, en los que ciertos árbitros han sido criticados por decisiones que favorecieron a uno u otro equipo en instancias finales. Además, las reacciones de la afición en redes sociales reflejaron un altercado similar al de finales anteriores, acusando favoritismo y favorecimiento hacia Toluca, especialmente por decisiones previas que benefició al equipo en competencias pasadas. La discusión acerca de la justicia en el arbitraje sigue siendo un tema central en el torneo, influyendo en la percepción del desempeño arbitral en partidos de alta relevancia. Este episodio evidencia la importancia de la transparencia y la precisión en las decisiones arbitrales en el fútbol mexicano, donde los errores pueden ser determinantes en el resultado de partidos decisivos. El contexto del torneo y la historia de controversias similares subrayan cómo estas decisiones impactan la credibilidad del arbitraje y la confianza de la afición en las instituciones reguladoras del deporte. La influencia del arbitraje en la percepción de justicia deportiva continúa siendo un factor que afecta la integridad de las competencias nacionales, haciendo imp
