La familia de Ángel Zaldívar fue atacada en las gradas durante un partido de la Liga MX, elevando preocupaciones sobre la seguridad en los estadios mexicanos. Recientemente, la presencia de violencia en los estadios de fútbol en México ha vuelto a ponerse en evidencia tras un incidente ocurrido en el Estadio Akron, sede de Chivas, durante un duelo de la Jornada 5 del torneo Apertura 2025. La familia del futbolista Ángel Zaldívar, actualmente en el plantel de FC Juárez, fue víctima de agresiones físicas en las gradas tras celebrar un gol a favor de su equipo, lo que generó una situación de alarma y preocupación por la seguridad en las instalaciones deportivas de gran afluencia. La víctima principal, el hermano del jugador, sufrió una fractura nasal, mientras que una menor de edad también resultó herida en el altercado, en un hecho que se suma a otros episodios de violencia en el fútbol mexicano en los últimos años. Este evento adquiere mayor trascendencia considerando que el Estadio Akron será una de las sedes del Mundial de la FIFA 2026, lo que pone en duda la capacidad del inmueble para garantizar un ambiente seguro para todos los asistentes, especialmente las familias. Históricamente, diferentes actores del deporte han señalado la necesidad de reforzar las medidas de seguridad para prevenir agresiones y promover un disfrute responsable del fútbol, un deporte que en México tiene una gran pasión pero que también enfrenta retos en términos de convivencia y disciplina. Hasta el momento, ni la Liga MX ni la directiva del club Guadalajara han hecho declaraciones oficiales respecto a lo ocurrido, y en redes sociales el silencio ha provocado una ola de críticas, exigiendo acciones claras y contundentes que protejan a los asistentes y escolaricen la cultura del respeto en los estadios. La denuncia de Zaldívar también llama a reflexionar sobre la urgencia de implementar campañas y medidas de seguridad efectivas para prevenir estos hechos y devolver la tranquilidad a la afic
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