El luchador escocés derrotó a Cody Rhodes en un combate de "Tres Niveles del Infierno" para reclamar el máximo título de la empresa, marcando un hito en su carrera. Alemania. Drew McIntyre ha emergido como el nuevo campeón indiscutido de WWE, culminando una intensa rivalidad con Cody Rhodes en un combate de "Tres Niveles del Infierno". La victoria marca un momento cumbre para el "Psicópata Escocés", quien se consolida como una figura central en la empresa para el año 2026. La contienda, que se extendió por más de media hora, fue una demostración de resistencia y estrategia. La primera caída, un combate tradicional, vio a McIntyre asegurar la ventaja inicial tras una distracción y un golpe bajo. Sin embargo, Rhodes respondió con contundencia en la segunda etapa, un "Falls Count Anywhere", igualando el marcador con un espectacular Crossroads sobre la mesa de comentarios. La tercera y decisiva caída se desarrolló dentro de una jaula de acero, donde ambos gladiadores emplearon todo a su alcance para obtener la victoria. En un giro inesperado, la intervención de Jacob Fatu complicó el desenlace, permitiendo a McIntyre capitalizar la distracción y asegurar el campeonato. Este triunfo posiciona a Drew McIntyre como uno de los pilares de WWE para el presente año, recordando su propia trayectoria en 2020 cuando ganó el Royal Rumble y desafió a Brock Lesnar en WrestleMania. La consolidación de McIntyre como campeón indiscutido abre un nuevo capítulo para la división de títulos máximos, con expectativas sobre sus futuros oponentes, presumiblemente el ganador del próximo Royal Rumble. La saga entre McIntyre y Rhodes, que trascendió lo meramente deportivo para incluir elementos personales, ha dejado una huella imborrable en la historia reciente de la compañía.
