La excampeona mundial luchó durante semanas tras sufrir un ACV isquémico en Santa Fe El deporte argentino atraviesa un momento de profundo luto tras la triste noticia del fallecimiento de Alejandra «Locomotora» Oliveras, una de las figuras más destacadas del boxeo femenino en el país. La pugilista de 47 años permaneció internada durante dos semanas en un hospital de Santa Fe, en una lucha constante por su vida tras haber sufrido un ACV isquémico. La noticia conmocionó a la comunidad deportiva y a sus seguidores, quienes reconocen en ella una pionera y referente del boxeo nacional. Alejandra Oliveras dejó una huella imborrable en el deporte, no solo por sus logros deportivos, sino también por su carácter guerrero y su carisma. Como campeona mundial en varias categorías, fue una figura que rompió barreras y abrió caminos para muchas mujeres en el boxeo. Además, su compromiso y dedicación al deporte la convirtieron en un ejemplo de superación personal y una defensora del crecimiento femenino en el boxeo argentino. Su fallecimiento genera un vacío profundo tanto en el ámbito del boxeo como en quienes la admiraban fuera del ring. La pérdida de esta atleta emblemática deja una marca indeleble en la historia deportiva del país, recordando su legado y la inspiración que significó para generaciones de pugilistas. El parte médico divulgado por el equipo de salud que atendió a Oliveras indicaba que, durante el fin de semana, había signos de cierta estabilidad. Sin embargo, su estado neurológico permanecía delicado. El jefe del hospital, Néstor Carrizo, informó que la excampeona mantenía un examen neurológico estable en algunos aspectos, con algunos momentos de apertura ocular y respuesta a órdenes motrices, especialmente en el hemicuerpo derecho. También precisó que otros parámetros clínicos, como la presión arterial, la diuresis y la función de los órganos, se encontraban en condiciones estables, aunque su cuerpo no logró recuperarse completamente del daño cerebral ocasionado
