La comunidad deportiva recuerda al entrenador y exjugador, reconocido por sus éxitos con clubes y la selección nacional, tras su fallecimiento por neumonía. El fútbol mexicano atraviesa un momento de luto por la pérdida de Manuel Lapuente, uno de los referentes históricos del deporte en el país. Con una carrera que abarcó tanto el rol de futbolista como de entrenador, Lapuente dejó una huella indeleble en clubes y en la selección nacional. Su fase como jugador inició en 1964 con el Club de Monterrey, y posteriormente formó parte de equipos como Necaxa, Puebla y Atlas, demostrando su talento desde las canchas. Como técnico, Lapuente alcanzó reconocimiento internacional al llevar a México a los octavos de final en el Mundial de 1998 en Francia. Además, fue pieza clave en la obtención de títulos de gran relevancia, como la Copa Oro y la Copa FIFA Confederaciones, donde conquistó la victoria contra Brasil en 1999. En el ámbito de clubes, sumó campeonatos en Puebla, Necaxa y el América, y su liderazgo fue valorado en toda la Liga MX. El pasado 25 de octubre, medios nacionales informaron que su fallecimiento se debió a una neumonía, cerrando un capítulo importante en la historia del fútbol mexicano. La comunidad deportiva, instituciones y aficionados expresaron su tristeza y reconocimiento por su legado, que trasciende generaciones y estilos de juego. Lapuente se convirtió en un símbolo de liderazgo, pasión y entrega en el deporte rey, dejando un ejemplo que inspirará por siempre. En un contexto donde la historia del fútbol en México sigue enriqueciendo su propia historia, la partida de Manuel Lapuente representa una pérdida significativa, pero también una oportunidad para valorar la trayectoria y los aportes de quienes contribuyeron a elevar el nivel de este deporte en el país.
