El técnico de Tigres reconoce que para él fue penal, pero mantiene el enfoque en el trabajo del equipo y la continuidad en el torneo. En un enfrentamiento de la jornada 17 del torneo mexicano, el entrenador de Tigres, Guido Pizarro, optó por mantener una postura neutral ante una decisión arbitral que generó debate. Durante el partido contra Atlético de San Luis, el árbitro concedió un penal que posteriormente fue cancelado tras la revisión en el sistema de videoarbitraje, sin que se sancionara a ningún jugador por simulación. A pesar de considerarlo una infracción de penales, Pizarro resaltó la importancia de centrarse en el desempeño del equipo y la estrategia. Este incidente ocurrió en un momento clave del encuentro, en el que Tigres logró mantener el liderazgo pese a un gol inicial de San Luis. La actitud del técnico estuvo orientada a potenciar la cohesión del plantel y a valorar el esfuerzo colectivo, evitando entrar en polémicas sobre decisiones arbitrales. La gestión de Pizarro refleja una tendencia preparatoria para las etapas decisivas del campeonato, dejando claro que la prioridad sigue siendo el trabajo en equipo y la corrección en el rendimiento. El club felino concluyó con un récord destacado, sumando 13 partidos sin derrotas consecutivas y reafirmándose como la defensa menos goleada del torneo, con solo 16 tantos en contra. Además, anunció que el receso por la fecha FIFA será aprovechado para fortalecer la plantilla y mantener la intensidad de cara a la fase de eliminación directa, buscando consolidar su postura competitiva en las próximas semanas.
