La lesión en el bíceps femoral del mediocampista belga lo mantendrá alejado de las canchas durante al menos tres meses, afectando la estrategia del club italiano. El centrocampista belga Kevin De Bruyne enfrenta una importante ausencia en su etapa con el Napoli debido a una lesión en el bíceps femoral del muslo derecho, que se produjo durante un partido contra el Inter de Milán. Tras realizarse exámenes médicos, el club confirmó que la lesión de alto grado requerirá un proceso de recuperación que podría extenderse hasta el inicio de 2026, considerando el tiempo habitual de recuperación para este tipo de lesiones. La lesión ocurrió cuando De Bruyne ejecutaba un penalti y, tras marcar, mostró signos claros de molestia antes de abandonar el campo sin poder apoyar la pierna afectada. La llegada del jugador belga, proveniente del Manchester City, fue vista con optimismo por la afición napolitana, debido a su experiencia y rendimiento en la plantilla. Hasta la lesión, había participado en 10 de los 11 partidos oficiales, anotando cuatro goles y entregando dos asistencias. La baja de De Bruyne obliga al técnico a rethinkar la estrategia del equipo, que también afronta la ausencia del centrocampista camerunés Frank Zambo Anguissa, desplazado por la Copa África. El club podría explorar en el mercado de enero reforzar esa posición con nuevas incorporaciones para mantener el rendimiento en competencias nacionales e internacionales. Para el Napoli, esta lesión representa un reto crucial, pues comprometió la estructura del mediocampo, ya que además de las ausencias actuales, el mediocampista esloveno Stanislav Lobotka también está lesionado. La reestructuración del equipo se vuelve urgente para afrontar las próximas jornadas, en un contexto donde la recuperación de De Bruyne será determinante para la continuidad del proyecto deportivo del club en la temporada.
