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La Altura del Azteca: El Factor Decisivo en los Partidos de la Selección

La altitud del Estadio Azteca, a 2240 metros sobre el nivel del mar, representa un desafío fisiológico y físico significativo para los equipos visitantes, afectando su rendimiento y el comportamiento del balón.

Por Redacción2 min de lectura
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Ciudad de México, Coahuila. – Jugar en la Ciudad de México presenta un desafío único para cualquier equipo de fútbol, y el Estadio Azteca, famoso por su arquitectura y su apasionada afición, añade un elemento crucial a la ecuación: la altitud. Situado a 2240 metros sobre el nivel del mar, el aire enrarecido se convierte en un factor determinante, actuando a favor de los locales y complicando la labor de los visitantes no aclimatados. Este fenómeno atmosférico altera el juego de maneras significativas, más allá del simple cansancio. Comentaristas y casas de apuestas reconocen la altitud del Coloso de Santa Úrsula como una variable clave. Los equipos visitantes a menudo experimentan un declive notable en su rendimiento en los últimos veinte minutos del partido. La escasez de oxígeno afecta la recuperación muscular tras esfuerzos explosivos, provocando fatiga temprana y calambres por la acumulación de ácido láctico. La ciencia explica que la menor presión parcial de oxígeno en la Ciudad de México significa que los músculos reciben menos oxígeno en cada inhalación. Esto resulta en una sensación de ahogo prematura y una merma en la resistencia. Para equipos provenientes de zonas costeras o al nivel del mar, el impacto fisiológico es considerable, traduciéndose en una lentitud progresiva a medida que avanza el encuentro. La altitud no solo impacta a los jugadores, sino también al comportamiento del balón. El aire menos denso reduce la resistencia, haciendo que los disparos de media y larga distancia viajen más rápido y con trayectorias menos predecibles. Los porteros, especialmente los extranjeros, enfrentan dificultades para calcular la trayectoria de balones que parecen flotar o llegan antes de lo esperado, convirtiendo los tiros desde fuera del área en un arma peligrosa para los equipos locales. Históricamente, las eliminatorias mundialistas en el Azteca han mostrado imágenes de rivales buscando aire desesperadamente en la banda. Selecciones han recurrido a tanques de

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