La salida de un ícono de Cruz Azul marca una reestructuración clave en el equipo. La decisión de Nicolás Larcamón sobre la partida de Ignacio Rivero de Cruz Azul ha sorprendido a la afición. Rivero, un referente del club uruguayo de 33 años, cerró su ciclo en el equipo con cuatro títulos en su haber. Larcamón destacó la dificultad de dejar ir a un jugador tan significativo. Sin embargo, el técnico aseguró que la reestructuración del plantel es prioritaria. “Las decisiones deben tomarse con la cabeza”, enfatizó el estratega, invitando a los seguidores a ser pacientes. La directiva busca elevar el nivel del equipo, generando expectativas sobre los nuevos refuerzos que justifiquen esta despedida. La trayectoria de Rivero lo convierte en un legado del club que ahora busca brillar en Tijuana.
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