El destacado entrenador y exjugador mexicano dejó un legado imborrable en la historia del deporte nacional tras su fallecimiento a los 81 años. El fútbol mexicano lamenta el fallecimiento de Manuel Lapuente, uno de sus personajes más influyentes, quien dejó una huella profunda tanto desde el banquillo como en su etapa como jugador. Reconocido por su carácter exigente y su visión estratégica, Lapuente dirigió en múltiples campañas internacionales y conquistó varios títulos en la Liga MX, incluyendo campeonatos con Puebla, Necaxa y América. Su carrera como futbolista se desarrolló entre 1964 y 1975, defendiendo los colores de clubes como Monterrey, Necaxa, Puebla y Atlas, además de integrar el equipo nacional en varias ocasiones. Como entrenador, dirigió la selección mexicana en la Copa del Mundo de 1998 en Francia y fue artífice de la histórica participación de México en la Copa América de Ecuador 1993, donde el equipo llegó a la final. Sus logros también incluyen la conquista de la Copa Oro en 1998 y la Copa Confederaciones en 1999, títulos que elevaron su prestigio internacional. La comunidad deportiva y sus exjugadores, entre ellos figuras como Luis Hernández y Alex Aguinaga, han manifestado su tristeza y homenajeado su legado en distintas plataformas. La partida de Lapuente deja una historia que inspira a generaciones y reafirma su importancia en el crecimiento del fútbol en México.
