La selección mexicana perdió 2-1 en su primer encuentro del torneo, que marca su camino en el Grupo F y requiere preparación para avanzar. En su primera participación en la fase global del Campeonato Mundial Sub-17 realizado en Qatar, la selección mexicana sufrió una derrota significativa frente a Corea del Sur. A pesar de mostrar un rendimiento ofensivo constante durante la mayor parte del encuentro, el equipo dirigido por Carlos Cariño no pudo evitar un marcador adverso de 2-1. La primera anotación mexicana fue conseguida por el atacante Aldo Patricio De Nigris, quien destacó en la ofensiva; sin embargo, errores defensivos permitieron a los rivales capitalizar sus oportunidades. Corea del Sur aprovechó estas deficiencias y sumó sus primeros puntos en la competencia. La victoria surcoreana se consolidó tras un error del arquero local en una salida, lo que costó el segundo gol en contra. La expectativa ahora se centra en el próximo partido contra Costa de Marfil, programado para el viernes, donde el equipo azteca buscará recuperarse y asegurar su pase a la siguiente ronda. La ausencia de una pieza clave como Alex Gutiérrez ha complicado la estrategia del conjunto mexicano, obligado a mejorar la organización defensiva y la efectividad en ataque, en un torneo donde cada punto es decisivo para el avance. Además, esta participación representa una oportunidad importante para que México refine su talento juvenil y abra camino a futuras generaciones de seleccionados nacionales que puedan fortalecer el rendimiento en competencias internacionales.
