La selección mexicana logró igualar en los últimos minutos un partido lleno de altibajos, dejando dudas de cara a la preparación rumbo al Mundial 2026. La selección mexicana de fútbol cerró su ciclo de partidos en Estados Unidos con un empate 2-2 frente a Corea del Sur en un amistoso celebrado en Nashville, Tennessee. El encuentro estuvo marcado por un inicio prometedor, con un gol de Raúl Jiménez al minuto 22, que colocó a México en ventaja tras una excelente asistencia de Rodrigo Huescas. Sin embargo, la reacción del equipo asiático fue rápida y contundente: Heung-Min Son igualó el marcador en el minuto 65 con un disparo preciso desde fuera del área, y minutos después, Oh Hyeon-Gyu convirtió una rematada potente para poner el 2-1 a favor de Corea. El partido evidenció algunas falencias en la estrategia defensiva del cuadro mexicano, que sufrió ante la presión y las habilidades del rival. La combinación de cambios en el esquema y la intensidad del adversario provocó vulnerabilidades que aún deben corregirse en el proceso hacia el próximo Mundial. Con diversos ajustes en su alineación, la selección intentó mantener el control y buscar el empate, que llegó en los últimos instantes gracias a la anotación de Santiago Giménez en el minuto 93, tras un remate a segundo poste. Este resultado conjuga un balance negativo en la gira estadounidense para el conjunto dirigido por Javier Aguirre, que en sus partidos previos frente a Japón y Corea del Sur no logró sumar victorias. La igualdad en Nashville deja en evidencia la necesidad de fortalecer aspectos defensivos y ofensivos de cara a futuras convocatorias, incluyendo los enfrentamientos de octubre contra Colombia y Ecuador, que serán determinantes para el desempeño del equipo en el próximo certamen mundial. El encuentro también refuerza el valor de la preparación internacional de México, que busca sumar experiencia y ajustar detalles clave antes del debut en la Copa del Mundo de 2026. La campaña en Estados Unidos ha puesto
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