Los Rayados lograron recaudar gran cantidad de recursos con sus ventas, enfocándose en reforzar su portería con Santiago Mele, en un mercado de fichajes que aún está abierto para ellos. El club de fútbol Monterrey logró una exitosa campaña de ventas durante el mercado de verano, alcanzando ingresos por aproximadamente 23.5 millones de dólares tras vender a cuatro jugadores principales. La operación más importante fue la transferencia del centrocampista colombiano Nelson Deossa, quien fue vendido al Real Betis de España en una negociación que logró 17 millones de dólares para el club. Además, los Rayados sacaron provecho de la salida de jugadores como Jordi Cortizo y Alfonso Alvarado, quienes se fueron en conjunto por cinco millones de dólares al club León. Otras ventas incluyen a Alfonso González, transferido por 1.5 millones de dólares, y la cesión de Esteban Andrada, con opción de compra por 1.5 millones, si se concreta la transferencia definitiva. A pesar de estas ventas, el equipo solo sumó en refuerzos al portero Santiago Mele, quien llegó por 3.5 millones de dólares, reforzando la portería en un momento clave del torneo. La directiva también recuperó a jugadores que estaban en préstamo, como Luis Gustavo Sánchez y Michell Rodríguez, quienes regresaron tras concluir sus períodos en otros clubes. La gestión financiera del club no solo resalta un sólido rendimiento en ventas, sino que también refleja estrategias para mantener el equilibrio en su plantilla, que aún tiene la posibilidad de realizar una contratación adicional antes del cierre del mercado el 12 de septiembre. Es importante señalar que las cifras de ventas de Rayados no incluyen los 21 millones de dólares que obtuvieron en la participación en el Mundial de Clubes, lo que demuestra una sólida estabilidad económica en sus operaciones. Durante este periodo, la institución también gestionó cesiones de jugadores en busca de mayor experiencia y desarrollo de cantera, con jóvenes talentos en préstamo en club
