CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. – La organización de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en México implicará un considerable desembolso económico para los gobiernos federal y locales, quienes asumirán la mayor parte de los costos de infraestructura y operación, mientras que la FIFA gozará de amplias exenciones fiscales. Los boletos para el evento serán hasta tres veces más caros que en ediciones anteriores. Los acuerdos de sede firmados con la FIFA comprometen a los gobiernos de las ciudades anfitrionas —incluyendo Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara— a financiar la infraestructura necesaria, recurriendo en algunos casos a préstamos. Al tercer trimestre, la Ciudad de México reporta una deuda de 99,301.5 millones de pesos y Nuevo León de 112,529.3 millones de pesos, cifras que podrían verse incrementadas por estos compromisos. El Gobierno federal anunció apoyos extraordinarios de 2 mil millones de pesos para cada estado sede. La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, informó sobre la emisión de un Bono Verde por 3 mil millones de pesos para financiar obras de vialidad. Por su parte, el Gobernador de Nuevo León, Samuel García, solicitó una deuda de 14,644 millones de pesos para 2026, la cual fue rechazada por el Congreso local. A diferencia de los contratos transparentados en Estados Unidos y Canadá, los acuerdos en México no son públicos en su totalidad. Sin embargo, esencialmente eximen a la FIFA y a sus participantes del pago de impuestos federales, como ISR e IVA, gracias a un artículo transitorio en la Ley de Ingresos de la Federación 2026. Los impuestos locales también estarán exentos en las ciudades sede mexicanas. Los convenios específicos obligan a las autoridades locales a asumir la carga económica de cualquier impuesto, tasa o derecho local que pudiera generarse, asegurando que la FIFA no soporte costos adicionales. Además, las ciudades sede deberán proveer servicios como transporte gratuito para portadores de boletos en días de partido, instalac
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