ÁMSTERDAM, PAÍSES BAJOS. – Santiago Giménez ha dado un paso crucial para superar uno de los episodios más complejos de su carrera reciente tras ser operado con éxito del tobillo derecho. La intervención quirúrgica, que buscó erradicar las molestias persistentes que lo aquejaban desde hace semanas y que lo habían apartado tanto del AC Milan como de la Selección Mexicana, se llevó a cabo sin contratiempos. Fuentes cercanas al jugador confirmaron que el procedimiento fue planificado para resolver de raíz el problema físico, con el objetivo de prevenir futuras recaídas. Horas después de la cirugía, el propio delantero, conocido como “Bebote”, compartió un mensaje de optimismo y fortaleza a través de sus redes sociales: “Todo salió bien. Gracias a todos por sus mensajes. Volveremos más fuertes que nunca”, escribió Giménez junto a una fotografía desde el hospital, evidenciando su concentración en el proceso de recuperación. Este mensaje fue recibido con agrado por aficionados y el entorno del futbol mexicano, quienes siguen de cerca la evolución del atacante en un año determinante. Desde el punto de vista médico, el tiempo estimado de recuperación se sitúa entre seis y ocho semanas. Durante este periodo, Giménez deberá seguir una rehabilitación progresiva antes de retomar los entrenamientos habituales. De no presentarse complicaciones, su regreso a las canchas podría ocurrir a finales de febrero o principios de marzo, aún con margen suficiente antes del inicio del camino rumbo a la Copa del Mundo de 2026. La ausencia de Giménez representa un golpe sensible para la Selección Mexicana, ya que es uno de los delanteros llamados a liderar el ataque tricolor en el certamen mundialista. Su baja obliga al cuerpo técnico a explorar alternativas en el eje ofensivo, al menos para los próximos compromisos. No obstante, el escenario no es alarmante, dado que el calendario aún juega a favor del atacante y la operación fue concebida precisamente para evitar percances mayores en el futur
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