Saltillo, Coahuila. - Don Cartonero, un hombre de 87 años, continúa su vida recolectando cartón y otros materiales reciclables en las calles de Saltillo. Con su inseparable perro Pinto a su lado, enfrenta cada día los desafíos de la vejez y la pobreza, aun cuando las distancias se miden en dolores y dificultades.
Datos clave
- Quién: Don Cartonero y su perro Pinto.
- Qué: Recolecta cartón y materiales reciclables.
- Dónde: Saltillo, Coahuila.
- Cuándo: A diario, a sus 87 años de edad.
Con manos delgadas y un cuerpo cansado, Don Cartonero ha recorrido las mismas calles durante décadas. Pocos conocen su nombre real; para los habitantes de Saltillo, es simplemente “Don Cartonero”. Al empujar su carrito lleno de residuos, recuerda una vida anterior con empleo formal, pero la necesidad lo llevó a dedicarse al reciclaje, un oficio que lo ha mantenido en movimiento.
La rutina diaria comienza temprano. Don Cartonero ajusta su sombrero y empuja su carrito, haciendo pausas para descansar. Su relación con Pinto, el perro que lo acompaña, es una de las pocas alegrías en su vida. Ambos han aprendido a depender el uno del otro en un mundo que parece haberlos olvidado. Las noches a menudo se revelan difíciles; ambos enfrentan problemas de salud y deben contar cada centavo al decidir qué comer.
¿Qué significa para Don Cartonero su vida diaria?
Para Don Cartonero, cada recolección es un esfuerzo por subsistir. La carga de cartón recolectada no solo representa su trabajo, sino también una lucha por mantener a flote su hogar y el bienestar de su compañera, Soledad. Encara la vida con resignación ante la falta de opciones, sabiendo que sin el apoyo de vecinos y comerciantes, su rutina sería aún más compleja.
¿Cómo se enfrenta a los desafíos de la vida en la ciudad?
La vida en Saltillo no es fácil para quien como él, ha llegado a la vejez en un entorno que no contempla a sus habitantes mayores. Cada cruce de calles se convierte en un desafío, y a menudo se encuentra lidiando con automóviles que pasan a gran velocidad. A pesar de estas dificultades, mantiene una red de apoyo y solidaridad que le permite recolectar en condiciones adversas.
El futuro de Don Cartonero es incierto, pero su determinación es inquebrantable. Al continuar recogiendo cartón, no solo se esfuerza por alimentar a su familia y a sí mismo, sino que también enseña sobre la importancia del reciclaje y la vida digna, sin importar la edad.
Con información de vanguardia.com.mx

