Washington, D.C. - El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, se encuentra en Washington para negociar en medio de crecientes tensiones comerciales entre Canadá y Estados Unidos. Esta visita ocurre tras un desencuentro que la presidenta Claudia Sheinbaum describió como una complicación en las negociaciones, apenas días después de que parecía que se alcanzaría un acuerdo.
Las conversaciones se producen en un contexto en el que Estados Unidos ha demostrado una tendencia a negociar por separado con sus socios del T-MEC. En una reciente conferencia, Sheinbaum reveló que mantuvo comunicación con el primer ministro canadiense, Mark Carney, antes de que emergieran los desacuerdos sobre aranceles. “Cuando hablé parecía que todo iba a llegar a un acuerdo”, comentó.
Los analistas advierten que lo que sucede entre Canadá y Estados Unidos proporciona información crucial para México. La capacidad de Donald Trump para utilizar los aranceles como herramienta de negociación, incluso contra sus aliados, representa un reto significativo. Al respecto, Wendy Cutler, exnegociadora comercial de EE. UU., subrayó que el desenlace de estas negociaciones es observado de cerca por otros países y advirtió sobre los riesgos de cambiar condiciones durante el proceso.
México enfrenta el desafío de proteger sus intereses en un entorno donde la relación comercial con Estados Unidos parece cada vez más susceptible. Las amenazas de Trump sobre aranceles en productos como el acero y los vehículos agravan la incertidumbre. Sin embargo, Ebrard tiene la misión clara: evitar nuevos aumentos de tarifas y mejorar las condiciones comerciales existentes.
En lo que respecta al futuro del T-MEC, los analistas han planteado la posibilidad de que un deterioro prolongado en las relaciones conduzca a amenazas más serias. Aunque no se considera probable un colapso del tratado, la simple mención de esta opción por parte de expertos ilustra la volatilidad del escenario comercial actual.
Con información de poresto.com

