Ciudad de México. – El Banco de México (Banxico) ha proporcionado una guía práctica y accesible para que los ciudadanos mexicanos puedan identificar billetes falsos en cuestión de segundos, sin necesidad de herramientas especializadas. La estrategia, denominada “toca, mira y gira”, se enfoca en elementos de seguridad fácilmente verificables por cualquier persona. La textura de los billetes es el primer indicador. Los ejemplares auténticos, elaborados en algodón o polímero, presentan una firmeza y un sonido característico al manipularlos. Elementos como el texto "Banco de México", el retrato principal y el valor de la denominación cuentan con relieve perceptible al tacto. Si un billete se siente liso, frágil o similar a papel común, es motivo de alerta. A la luz, los billetes verdaderos revelan una marca de agua con el retrato y el número de denominación, visibles desde ambos lados. Asimismo, un hilo de seguridad integrado, no impreso, debe ser apreciable. En los billetes de polímero, la ventana transparente debe ser clara y nítida, con figuras bien definidas; cualquier opacidad o recorte irregular sugiere una falsificación. Al girar el billete, se observan efectos visuales dinámicos. Dependiendo de la denominación, números que cambian de color, por ejemplo, del dorado al verde, o efectos de movimiento en una franja específica, son características clave. Las falsificaciones a menudo solo imitan el color sin replicar el efecto visual. Además, se recomienda revisar los microtextos, que deben ser legibles y no aparentar manchas, y los registros perfectos, donde las figuras se completan con precisión al ser expuestas a la luz. La comparación con un billete auténtico de la misma denominación puede ser un método rápido para detectar diferencias en color, tamaño, textura o impresión. En caso de recibir un billete que se sospecha es falso, Banxico aconseja no ponerlo en circulación. La recomendación es entregarlo en una sucursal bancaria para su posterior revisión. Intentar
