Ciudad de México. – La inflación podría experimentar un repunte a principios de 2026, impulsada por el incremento de impuestos y la aplicación de aranceles a productos de China y otras naciones sin acuerdos comerciales. Sin embargo, analistas de Banamex prevén que la fortaleza del peso mexicano y un crecimiento económico moderado ayudarán a contrarrestar estas presiones a lo largo del año. Un reporte de la Dirección de Estudios Económicos de Banamex señala que la entrada en vigor de nuevos gravámenes el 1 de enero de 2026 impactará principalmente al componente de mercancías, que había mostrado una tendencia a la estabilización. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aumentó el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para bebidas azucaradas y tabaco, elevando la cuota por litro de refresco de 1.64 a 3.08 pesos y el impuesto a tabacos labrados del 160% al 200% sobre el precio de venta. Paralelamente, México implementó una nueva política arancelaria que afecta a mil 463 fracciones arancelarias, con mayores repercusiones en mercancías provenientes de China, India, Corea del Sur y Rusia, con incrementos que van del 5% al 50%. Estas medidas fueron promovidas por la presidenta Claudia Sheinbaum y avaladas por el Congreso. Respecto a los servicios, se anticipa una disminución moderada de la inflación en 2026, a pesar de presiones recientes por el aumento salarial. Los economistas de Banamex proyectan que la inflación subyacente disminuya gradualmente tras un repunte esperado a 4.5% en el primer trimestre de 2026. La inflación no subyacente, impulsada por los agropecuarios, y la de energéticos, que se mantendría baja por la disminución de referencias internacionales, completan el panorama. Banamex estima que la inflación general anual se ubicará alrededor de 4.2% en el primer trimestre y cerrará 2026 en 4.3%.
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