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Economía

Fraudes y amenazas en cobranza con IA afectan a miles en México

Fraudes y amenazas en cobranza con IA aumentan en México. Conoce cómo protegerte y defender tus derechos frente a estos abusos digitales.

Por Redacción3 min de lectura
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El incremento en prácticas agresivas y engaños digitales obliga a los deudores a conocer sus derechos y protegerse Las prácticas de cobranza en México registran un incremento alarmante, con amenazas y fraudes alimentados por inteligencia artificial que perjudican a los deudores. Desde llamadas insistentes y mensajes intimidantes hasta montadeudas digitales que usan IA para crear engaños complejos, estos abusos generan gran tensión y vulneran derechos fundamentales. En 2024, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) reportó más de 41,000 quejas contra despachos de cobranza, un aumento del 13.65%. La mayoría de las denuncias evidencian amenazas, ofensas y acoso tanto a los deudores directos como a terceros, incluyendo familiares y compañeros de trabajo. La utilización de prácticas ilegales, como contactos con personas no involucradas en la deuda, ha escalado en los últimos años, en un contexto posterior a la crisis sanitaria que afectó la economía de millones. El fenómeno de montadeudas, plataformas digitales que otorgan créditos con condiciones poco transparentes, se ha consolidado en México. Estas aplicaciones, que exigen permisos para acceder a contactos y archivos del teléfono, recurren a amenazas y difamaciones cuando los usuarios no pagan, incluso llegando a publicar fotos manipuladas o acusaciones falsas en redes sociales. Este tipo de abuso ha llevado a investigaciones y operativos en varias regiones, incluyendo la Ciudad de México. Un avance importante en el combate contra estos abusos ha sido la modificación legal del Código Penal Federal. La incorporación del artículo 284 Bis tipifica como delito la cobranza extrajudicial que involucre amenazas, hostigamiento o intimidación. Esto permite a las víctimas denunciar penalmente estas prácticas, evitando que las empresas puedan amenazar con cárcel, exhibir públicamente a los deudores o contactarlos a través de terceros. Además de las acciones legales, la

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