Ciudad de México. – A partir del 1 de enero de 2026, los consumidores mexicanos experimentarán un incremento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que afectará directamente el precio de refrescos y productos de tabaco. La actualización, parte del Paquete Económico 2026, busca incrementar la recaudación fiscal y, a la vez, desincentivar el consumo de productos asociados con problemas de salud pública. En el caso de las bebidas azucaradas, la cuota del IEPS por litro se eleva de 1.64 pesos a 3.08 pesos, lo que significa un aumento considerable en el costo por envase. Por ejemplo, una botella de 600 ml pagará casi el doble de impuesto en comparación con el periodo anterior. Para los cigarros y otros tabacos labrados, el impuesto también sufre modificaciones significativas. La tasa ad-valorem aumenta del 160% al 200% sobre el precio de venta, y la cuota específica por cigarro se ajusta de aproximadamente 0.64 pesos a 0.85 pesos. Esto podría traducirse en que una cajetilla de cigarros aporte alrededor de 40 pesos en impuestos para 2026. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha justificado estos ajustes como medidas necesarias para cerrar brechas de recaudación y canalizar recursos hacia programas de salud pública enfocados en la prevención y tratamiento de enfermedades como la diabetes, obesidad y afecciones respiratorias, vinculadas al consumo excesivo de azúcar y tabaco. Se anticipa que estos cambios fiscales impactarán el bolsillo de las familias mexicanas, haciendo la denominada 'cuesta de enero' más pronunciada. Analistas señalan que, además de la recaudación, el objetivo primordial de estos gravámenes, conocidos como 'impuestos saludables', es promover hábitos de consumo más sanos y alinearse con las políticas de bienestar y prevención del gobierno.
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