Ciudad de México. – El peso mexicano experimenta un retroceso frente al dólar estadounidense, posicionándose como la tercera divisa de mayor depreciación entre las principales cruces. Este debilitamiento se atribuye a una mezcla de factores macroeconómicos globales y a un moderado nerviosismo ante posibles intervenciones militares, así como a decisiones de política económica en México. En el ámbito internacional, los mercados de materias primas muestran movimientos mixtos. Los metales preciosos, como el oro y la plata, inician la sesión con ganancias, impulsados por una persistente aversión global al riesgo. El oro cotiza al alza, sumando su tercera sesión consecutiva de ganancias, mientras que la plata también registra un avance significativo. El petróleo WTI se mantiene estable, a pesar de las declaraciones de Donald Trump respecto a la industria petrolera venezolana. Los analistas señalan que la recuperación de la producción en Venezuela tomará tiempo, y la oferta no se verá afectada de inmediato. La decisión de la OPEP+ de mantener sin cambios su producción hasta abril continúa siendo un factor de soporte para los precios. Por otro lado, el cobre ha alcanzado un nuevo máximo histórico, presionado por la expectativa de una oferta global insuficiente para satisfacer la demanda. El cierre parcial de operaciones en minas importantes a nivel mundial y el alto volumen de importaciones por parte de Estados Unidos, que ha mermado los inventarios globales, contribuyen a esta tendencia alcista. En el plano geopolítico, mandatarios de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Reino Unido y Dinamarca firmaron una carta conjunta reafirmando la pertenencia de Groenlandia a la OTAN y la necesidad de su seguridad junto a Estados Unidos. Esta misiva responde a las declaraciones de Donald Trump sobre su interés en controlar la isla. China, por su parte, ha implementado controles a las exportaciones hacia Japón, prohibiendo aquellas que podrían tener uso militar o de defensa. Es
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