La propuesta de jornada de 40 horas semanales genera desafíos para la producción en el sector automotriz. La reforma que busca reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas por semana plantea serios retos para la industria automotriz en México. Además de limitar las horas extra , esenciales para la flexibilidad de producción, esta iniciativa podría aumentar los costos laborales entre un 15% y 20%. Expertos advierten que, sin una adecuada adaptación, la reforma podría impulsarlo a automatizar procesos, en lugar de mantener una fuerza laboral fuerte. Esto se traduce en riesgos de despidos y menor atracción de inversiones. La discusión de la iniciativa retoma el próximo 5 de febrero, con miras a su aprobación el 1 de mayo.
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