Ciudad de México, CDMX. - La violencia escolar, que incluye bullying y ciberacoso, afecta a aproximadamente 3 de cada 10 estudiantes en México, según testimonios de expertos en educación. La incidencia de estas conductas ha aumentado en las últimas dos décadas, convirtiéndose en un problema crítico para el sistema educativo y las familias.
El bullying se define como un comportamiento repetitivo que busca intimidar o humillar a otros, mientras que el ciberacoso se manifiesta a través de plataformas digitales, lo que puede extender el sufrimiento de las víctimas las 24 horas del día. "Un comentario ofensivo o una difusión no autorizada de contenido pueden causar daños emocionales profundos", señala un director de escuela de bachilleres.
Detectar el bullying exige atención a cambios sutiles en el comportamiento de los estudiantes. Participación en clase, asistencia y relaciones interpersonales son indicadores clave. Los jóvenes que sufren acoso suelen experimentar ansiedad, tristeza o baja en el rendimiento académico, y estos signos no deben pasar desapercibidos.
Combatir estas agresiones requiere un esfuerzo colectivo. Las escuelas deben fomentar un ambiente de respeto y diálogo donde los alumnos se sientan seguros. Las familias, por su parte, tienen un papel crucial al preocuparse por la vida social de sus hijos, tanto en el aula como en el ámbito digital.
La educación en valores resulta fundamental para erradicar el bullying. Reconocer que detrás de cada perfil digital hay una persona con sentimientos es vital para construir una ciudadanía digital responsable y empática.
Se requiere un compromiso conjunto para abordar esta problemática, pues solo así se puede crear una comunidad educativa donde prevalezcan el respeto y la dignidad.
Con información de zocalo.com.mx

