Una muralla de acero de dos metros ha sido colocada en el Zócalo de la Ciudad de México para evitar que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) instale su plantón y boicotee el FIFA Fan Fest durante la inauguración del Mundial de Fútbol el 11 de junio. La seguridad se ha reforzado con la presencia de policías en todas las entradas al Zócalo.
Durante el enfrentamiento, una maestra de la CNTE lanzó gritos históricos mientras los manifestantes se enfrentaron a la policía, quien utilizó gases lacrimógenos para dispersarlos. Algunos integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) intentaron derribar las vallas con mazos, y se reportaron varios heridos, incluidos docentes con lesiones graves.
La coordinadora de maestros exige la abrogación de la Ley del Issste de 2007 y la reforma educativa. Este 1 de junio, los docentes salieron nuevamente a las calles, demandando una reunión directa con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a quien advirtieron que si no hay solución, el balón no rodará en el Mundial. Describen la Copa FIFA como una “fiesta de la burguesía”.
A medida que los manifestantes avanzaban, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, reiteró la importancia del diálogo para alcanzar acuerdos. La dirigente de la Sección 22 de Oaxaca, Yenny Pérez, defendió la legitimidad de sus protestas, negando cualquier asociación con grupos de derecha y asegurando que no son delincuentes.
Simultáneamente, maestros de 12 estados se manifestaron en apoyo a la jornada nacional de huelga convocada por la CNTE, con movilizaciones registradas en entidades como Oaxaca, Zacatecas, y Michoacán, reflejando un creciente descontento en el sector educativo a nivel nacional.
Con información de cuartopoder.mx

