La reciente decisión del Secretario de Educación Pública, Mario Delgado, de reducir el ciclo escolar 2025-2026 en cinco semanas ha encendido alarmas entre especialistas. Este ajuste, respaldado por autoridades educativas, podría agravar el rezago educativo ya existente en México, afectando a estudiantes y familias.
México enfrenta un desafío significativo en el aprendizaje. Estudios muestran que muchos jóvenes presentan deficiencias notables en matemáticas, lectura y ciencias. En la evaluación internacional PISA, el país ha ocupado sistemáticamente los últimos lugares, reflejando una crisis educativa que afecta a las futuras generaciones.
La reducción de días escolares conlleva riesgos considerables. Esta acción no solo criticaría el aprendizaje, sino que también impondría un peso adicional a las familias, encargándolas de la supervisión de los menores durante ese tiempo. La brecha educativa podría ampliarse, especialmente entre los niños de familias con menos recursos, que no tienen acceso a actividades enriquecedoras durante el receso.
Históricamente, México no se encontraba entre los países con menos días escolares. Sin embargo, al disminuir el calendario a 158 días, las autoridades han colocado al país en una posición desventajosa respecto a otros, debilitando el sistema educativo. Este movimiento es visto como un desafío a la capacidad de liderazgo en el sector educativo.
Las reacciones en redes sociales han sido mayormente negativas, resaltando una preocupación por la educación y la responsabilidad familiar. La Presidenta Claudia Sheinbaum ha mostrado descontento ante esta medida, lo que sugiere una posible revisión de la decisión inicial. Sin embargo, el impacto de esta política ya ha dejado huella en el sistema educativo y en la sociedad.
Con información de plazadearmas.com.mx

