Las trabajadoras de la educación enfrentan desafíos únicos relacionados con la desigualdad de género. En este contexto, una trabajadora social y orientadora en una secundaria pública de México comparte sus observaciones sobre cómo estas desigualdades afectan a sus alumnas y pacientes.
## Datos clave - Sector: Educación pública - Profesiones: Trabajadora social, orientadora, psicóloga y docente - Desigualdad: 91% de las consultas son realizadas por mujeres - Contexto: Madres solteras enfrentan múltiples desafíos
La labor como educadora permite a esta profesional dar seguimiento a las desigualdades que impactan a las estudiantes. En su experiencia como trabajadora social, más de la mitad de las madres que busca apoyo son mujeres, quienes enfrentan el agotamiento de la doble jornada laboral y la carga de responsabilidades familiares. Este escenario también se repite en las aulas, donde se observa que muchas alumnas abandonan sus estudios, mientras que sus compañeros masculinos continúan.
Reconocer la sobrecarga cultural que enfrentan las mujeres es fundamental. Las madres que llegan en busca de apoyo suelen desahogar sus preocupaciones en las consultas, buscando una salida a sus problemas. La culpa que muchas sienten por no cumplir con los estándares de crianza en la sociedad actual solo se suma a la carga emocional que llevan día a día.
## ¿Qué significa para las estudiantes? Las desigualdades de género en la educación tienen un impacto directo en las alumnas. Muchas de ellas se ven obligadas a abandonar sus estudios por responsabilidades familiares o por la falta de apoyo. El trabajo de concientización en el aula es crucial para que las nuevas generaciones comprendan y reconozcan estas realidades. La docente busca que sus alumnos entiendan que no solo se trata de la salud mental, sino del contexto social en el que están inmersos.
## ¿Qué cambia con estas luchas? El compromiso de esta educadora es transformar esas desigualdades en acciones concretas. A través de sus clases y consultas, trabaja para empoderar a las mujeres y visibilizar su situación. La lucha por reconocer y cambiar estas dinámicas se mantiene viva en cada interacción que tiene con sus estudiantes y pacientes. Solo así se podrá lograr un cambio real en el futuro de las nuevas generaciones.
Con el objetivo de seguir visibilizando estas problemáticas, se prevén más talleres y charlas en el próximo año escolar, donde se abordarán las desigualdades de género y su impacto en la educación. La meta es crear un ambiente donde niñas y adolescentes se sientan apoyadas para continuar su formación académica sin interrupciones.
Con información de vanguardia.com.mx

