El uso cotidiano de redes sociales se ha vuelto común entre los niños de 11 años en México. La última prueba Aprender, administrada a los estudiantes de sexto grado del país, revela que dos de cada tres de estos menores acceden diariamente a plataformas sociales, lo que plantea interrogantes sobre su efecto en hábitos de lectura y alfabetización.
Datos clave
- 66.2% de los alumnos de 11 años usa redes sociales a diario.
- 16.3% accede a ellas muchas veces a la semana.
- Solo el 12.1% de los usuarios diarios lee libros todos los días.
- 20.7% de los hogares carecen de libros.
La investigación indica que, mientras que los videojuegos constituyen la segunda actividad más popular entre los niños, la lectura se ha visto relegada a un tercer o cuarto plano. Entre quienes no usan redes sociales, el 20.4% lee libros diariamente en comparación con solo el 12.1% de quienes las utilizan a diario. De manera alarmante, más de 42% de los usuarios diarios no leen ningún libro.
La falta de libros en los hogares también muestra una correlación directa con los hábitos de lectura. Aquellos que viven en casas con más de 100 libros leen con mayor frecuencia, mientras que en los hogares sin libros, solamente el 14% lee de forma regular. La situación se agrava en el contexto socioeconómico, donde el 43.8% de los hogares de nivel bajo no tienen ninguno.
¿Cómo influye el acceso a tecnología en la lectura?
Los resultados de la prueba Aprender también reflejan que el acceso a Internet es casi universal en los hogares, con un 96.7% de los estudiantes teniendo conexión, y un 93.7% dispone de un teléfono celular. Sin embargo, el acceso a dispositivos que facilitan el estudio, como las computadoras, es inexistente para el 84.9% de los alumnos en situación de vulnerabilidad.
La Secretaría de Educación enfatiza que la digitalización actual presenta desafíos para la lectura, recomendando a las escuelas fomentar espacios de lectura y acceso a libros para contrarrestar la brecha de acceso y estimular el hábito lector.
¿Qué papel juegan las redes sociales en la vida de los niños?
Expertos concluyen que el uso de redes sociales va más allá del simple entretenimiento y afecta la identidad juvenil. Aunque la edad mínima para crear cuentas es de 13 años, muchos niños de 10, 11 y 12 años las utilizan, lo que plantea preocupaciones sobre su desarrollo. La investigadora Roxana Morduchowicz destaca que las redes sociales forman parte de las dinámicas sociales actuales de los jóvenes, y aunque se buscan restricciones, estas son complicadas de implementar y no abordan la raíz del problema.
A medida que crece el uso de redes sociales, el impacto en la lectura y el desarrollo educativo de los menores se torna cada vez más evidente, sugiriendo que es esencial desarrollar estrategias efectivas que promuevan la lectura en este contexto digital.
Con información de clarin.com

