Cali, Valle del Cauca. - Doménico Reina, un niño de ocho años, se destaca por poder resolver cien problemas matemáticos en menos de cuatro minutos. Su reciente clasificación entre los diez mejores competidores de su categoría en la Mental Math World Cup 2026, donde participaron 8,100 niños de 56 países, pone de relieve no solo su talento, sino también las deficiencias del sistema educativo colombiano en el reconocimiento de habilidades excepcionales.
En medio de resultados preocupantes en pruebas PISA, donde Colombia ha mostrado falencias en matemáticas, el caso de Doménico plantea una interrogante crítica: ¿qué ocurre con los estudiantes con capacidades superiores que carecen de los recursos económicos para recibir la educación adecuada? Actualmente, su colegio privado tiene una mensualidad aproximada de 8 millones de pesos, un costo elevado que pone en evidencia la desigualdad existente en el acceso a una educación de calidad.
A pesar de los logros de Doménico, la falta de apoyo institucional se torna evidente. Las respuestas del Ministerio de Educación a un derecho de petición de su familia revelan que no hay suficientes mecanismos para evaluar la atención a estudiantes excepcionales. Esto indica que, aunque algunos son identificados, carecemos de un sistema que garantice que se les brinde el apoyo necesario.
Sin embargo, la Secretaría de Educación de Cali ha avanzado al identificar a 240 estudiantes con talentos excepcionales en escuelas oficiales. Se está trabajando en una ruta de atención, lo que incluye Planes Individualizados de Formación. No obstante, aún queda pendiente identificar a aquellos con capacidades excepcionales en colegios privados, donde no están registrados.
Colombia enfrenta un desafío urgente para transformar las declaraciones de inclusión en políticas públicas efectivas que garanticen recursos y atención a todos los estudiantes, independientemente de su entorno socioeconómico.
Con información de elpais.com.co

