Durango, Durango. - La condición de sequía en Durango ha alcanzado niveles alarmantes, afectando un 87% del territorio estatal, según informes de la Asociación de Productores Agrícolas. Las lluvias de septiembre, aunque mitigaron temporalmente la situación, no han resuelto un problema estructural que se ha prolongado por siete años, exacerbado por el cambio climático y una gestión hídrica deficiente.
En la actualidad, 37 de los 39 municipios del estado enfrentan sequía severa o extrema. El volumen de precipitación ha disminuido de 44 milímetros a apenas 280 anuales, lo que ha llevado a la presa Lázaro Cárdenas, conocida como "El Palmito", a operar al 28.4% de su capacidad. Esta crisis no solo afecta el acceso al agua, sino que también está provocando importantes daños económicos y pérdidas agrícolas que se estiman entre 4 y 5 millones de pesos, ya que entre el 60% y el 70% de las cosechas se han perdido.
La sequía trae consigo graves problemas sociales y económicos, incluyendo el desempleo rural y desplazamientos migratorios hacia la ciudad, lo que genera tensiones en las comunidades. "Durango enfrenta una crisis hídrica grave y muy real", advirtió un representante del sector agrícola, reflejando la urgencia de la situación.
El desarrollo urbano en la región ha ocurrido sin una planificación adecuada para la gestión del agua, creando un panorama complicado para el futuro. Sin acciones inmediatas y efectivas, la situación se agraviará en los próximos años, complicando la vida económica y social de la entidad.
Las autoridades locales recién han comenzado a contemplar un cambio de modelo y la implementación de obras de largo plazo para hacer frente a esta crisis. Sin embargo, el tiempo corre y la necesidad de actuar con inteligencia se vuelve cada vez más apremiante.
Con información de quadratin.com.mx

