Ciudad de México, CDMX. - El aumento del precio del diésel impacta directamente el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), según Jorge Cano, coordinador del programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa. Este fenómeno, que afecta a la canasta de bienes y servicios de los hogares, también reporta consecuencias en múltiples sectores productivos.
Cano explicó que las empresas enfrentan mayores costos operativos y enfrentan dificultades para absorber estas alzas. En consecuencia, trasladan esos gastos al consumidor mediante incrementos en los precios de alimentos, productos manufacturados y servicios. Esta presión inflacionaria afecta a una amplia gama de artículos en el mercado, repercutiendo rápidamente en el costo de vida.
El diésel, combustible clave en la cadena de suministro, incrementa los gastos de logística. Su encarecimiento afecta el transporte de mercancías desde los centros de producción hasta los puntos de venta. Esto se traduce en un aumento del costo de productos frescos y procesados, así como de materiales de construcción como el cemento y el acero.
A pesar de que el efecto del precio del diésel no es inmediato ni directo en todos los artículos, insumos y servicios presentan ajustes que reflejan los aumentos logísticos. Las constructoras, por ejemplo, enfrentan costos adicionales que eventualmente se trasladan a los precios de las nuevas obras.
El impacto general del encarecimiento del diésel continúa generando preocupación en la población, ya que la inflación puede agudizarse si los costos se mantienen altos durante un periodo prolongado.
Con información de expansion.mx

